Yo miré un día hacia atrás,
observé que me vigilaban
los incubos de Satán;
y huí intrépidamente de allá.
Atravesé ríos y mares
rápidas y profundas heridas sangrantes;
que en el crepúsculo serví,
en cortantes copas de vino
rojas color oscuro como el rubí.
¿Cómo poder encontrarte vida mía?
si tu misma, causaste mi fin.