Te crees tan fuerte, te crees tan inderrumbable...
que cuando tocas el suelo; no te sientes vos mismo.
Te extraña sentir la tierra en tus rodillas,
y mas aun... rodeándote la garganta.
Ja! ahí si te callas ¿no?
ahí si te aíslas en tu mundo,
y te regocijas en tu soledad.
Por simplemente no contagiar a los demás,
es bello pero egoísta sentir ese dolor para ti no mas
¿no ves?
que hay quienes sonreímos queriendo llorar,
¿no ves?
que también hay dolor dentro de nuestra soledad
no ves que también nosotros preferimos callar
y ¿entonces? ¿Qué vamos a lograr?
si todos nos callamos nuestra verdad...
¿Hasta allá es el amar?
que aun con heridas,
mostremos ¿solo la felicidad?
y me acorde de Cristo sonriendo...
hacia todos...
mientras esa lanza le volvían a clavar.
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