Hermano, catalogar ayuda a definir y definir a comprender; pero… definir también ayuda a limitar. No limites la comprensión de algo como el tiempo en unos días con inicio y fin, pues siempre volverán a recomenzar y reterminarse dentro de su infinidad eterna. Los matices se observan en el mismo arcoíris.
El amarillo ilumina la vida como el sol, y para ello es el domingo, un día de felicidad descanso y reflexión; para la admiración y agradecer al sol.
Al lunes lo rige la luna con la penumbra real acuosa del índigo, aquí existe un misterio muchas veces buscado, infinidad de veces revelado y contadas veces apreciado. Se encuentra en la introspección del yo…habita en la energía del amor y una vez que esto es consciente el martes se tiñe de rojo, color de la pasión. Aquí se invoca el aprecio o desprecio en la ausencia o presencia del amor, la armonía que levita o la desesperación que nos entierra y purifica en sacrificio por la sangre derramada por un ser querido incluyéndote a vos. El martes se tiñe de rojo sin compasión.
Fue necesario lavar las heridas con agua bendita del propio Dios Mercurio, por eso el azul, la transformación y meditación bañan tu esencia el miércoles, día refrescante para el alma en su neutralidad ingente. Tanto frío de aquella noche serena tras la disección de las gotas que lluevan, traerá consigo el anhelo del calor creciente que pretende consumirse la vida y todos sus seres inertes que renacen el día Jueves con un naranja candente posesionado alumbrando todo el día queriendo ser de nuevo un rojo apasionado, frustrado por sus imposibles utopías.
El viernes descubre el verde, la esperanza, la alegría, el recubrimiento del mundo sentir cada movimiento que existiría, pues es la añoranza de las plantas con su fotosíntesis y clorofila, inmóviles, clavadas y firmes a sus raíces, nuestras raíces que este día suspiran.
Un eco y un resoplido retumba nuestros oídos desde el sábado en la mañana, parecen gritos desesperados que se materializan en un guayabo que tiñe este día del color de las auras de las ánimas en pena, el color violeta, con gotas amargas de escarlata. Este día es incomprendido por las eternas añoranzas que jamás se verán cumplidas por ser tan irreales y exiliadas de la verdadera vida. Se te revelará nuevamente, a la mañana siguiente,
en el descanso eterno y la alegría
si agradeces al sol que brilla el Séptimo día.
Eres igual a mi y sientes igual que yo. En este blog se trataran de plasmar en el "papel" los sentimientos y más atrévidamente las emociones...
martes, 16 de diciembre de 2014
Días de Colores
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